Discurso de la Señora Kirsis Jaquez en el Desayuno de oración 2002 Jaycees'72, Inc

Jaycees´72, Inc.
Desayuno de Oración 2002

“Impacto Socioeconómico del Sistema de Seguridad Social
en la República Dominicana”:


SISTEMA DOMINICANO DE PENSIONES

En esta ocasión nos referiremos a los aspectos más relevantes que caracterizan el Sistema de Pensiones naciente y el impacto socioeconómico que el mismo tendrá en los distintos sectores e instituciones dominicanas, consecuentemente beneficioso para todos y cada uno de los dominicanos.

Necesidad de reformar
Tomando en cuenta las condiciones prevalecientes en el País al momento en que surge la Ley de Seguridad Social, podemos decir que no se trata en sí de reformar, sino más bien de crear un sistema de pensiones, concebido en gran parte siguiendo las tendencias precursoras de reformas estructurales económicas y sociales tendentes a disminuir las inequidades y que en el caso particular del sistema de pensiones tiene importantes y favorables efectos en la economía.

En el caso dominicano las razones que avalan la necesidad de hacer esta reforma se enmarcan básicamente en la ausencia de una protección previsional, que aunque en términos fiscales sea menor que otros países con sistemas de pensiones preexistentes, genera una creciente deuda social. Favorece asimismo el hecho de ser una población joven, que en este nuevo sistema tendrá la oportunidad de acumular los ahorros que se requieren para garantizar un retiro por vejez digno.

Escenario en la República Dominicana antes de esta reforma

De acuerdo con las estadísticas disponibles, como ejemplo podemos referir que de un total de más de 685,000 dominicanos mayores de 60 años, sólo alrededor del 12% percibía algún tipo de pensión y de estas pensiones más de la mitad eran inferiores a los 800 pesos mensuales, producto de la ausencia de un verdadero sistema que hiciera posible el mecanismo eficiente de ahorro que los protegiera.

Por otra parte, los trabajadores afiliados al IDSS por años han padecido retrasos en la entrega de sus pensiones, las cuales en la mayor parte de los casos es de alrededor del salario mínimo, con el agravante que aquellos trabajadores que habiendo aportado no llegaran al número de cotizaciones mínimas requeridas, perdían dichos aportes.

La República Dominicana se destaca dentro de un grupo de países donde han surgido de manera voluntaria y por iniciativa privada, empresas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). A partir del 1998 con el surgimiento de estas empresas, se crea la Asociación Dominicana de Administradoras de Fondos de Pensiones (ADAFP). Estas nuevas instituciones comerciales organizadas y agrupadas en la asociación han sido elemento de primer orden para lograr el surgimiento de la Ley de Seguridad Social y por ende para la creación del Sistema Dominicano de Pensiones.

Las empresas de AFP ya están haciendo historia en nuestro país. Esto se puede ver a través de su crecimiento en estos pocos años que tienen operando, vale decir en un escenario carente de legislación especializada. Las mismas han manejado importantes fondos de pensiones privados, del tipo corporativos y tros incorporados como entidades sin fines de lucro, pertenecientes a empresas privadas que ante la ausencia de protección previsional crearon y mantienen beneficios de pensiones para sus trabajadores, financiados mayormente con un aporte empresarial y una menor contribución de los empleados.

En cuanto al número de trabajadores protegidos y operando en un esquema voluntario, se nota un importante crecimiento, ya que de Diciembre/2000 a Diciembre 2001, se pasó de 37,476 a 80,024 afiliados. Para Marzo de este año se contaba con 95,347 trabajadores inscritos en las AFP.

Respecto a los fondos administrados, las AFP han acumulado recursos importantes. A Diciembre 2000 se manejaban RD$1,733.8 Millones de pesos, los cuales se incrementaron a RD$2,977.3 Millones de pesos en el año siguiente (2001). A Marzo 2002 estos fondos sumaban RD$3,271.3 Millones.

La Reforma de Pensiones en la República Dominicana.
Innumerables son las razones valederas para fomentar y apoyar el desarrollo de estos sistemas previsionales de capitalización individual. El aumento en las expectativas de vida de las personas y la baja sostenida en la tasa de fecundidad, determinan un incremento en la tasa de dependencia de la vejez, lo que significa que cada vez más disminuirá el número de trabajadores activos, que deben financiar las pensiones de los pasivos.

Con el establecimiento en nuestro país de un sistema de pensiones de capitalización individual, nace una nueva industria. Surgen nuevas empresas financieras especializadas, destinadas a la administración de los fondos de ahorro para el retiro, así como de las prestaciones que del mismo se deriven. La necesidad y particularidad de las mismas es permitir, que con un manejo de las inversiones con adecuados niveles de rentabilidad y seguridad, se acumulen recursos en las cuentas de los trabajadores afiliados que sean suficientes para proveer una pensión adecuada al momento de retiro.

Además de proporcionar mejores pensiones, el Sistema de Capitalización Individual aumenta el ahorro y la inversión, reduce los déficit fiscales, disminuye la evasión previsional, todo lo cual fomenta el crecimiento económico y el empleo.

Para poder entender el impacto que tendrá esta reforma de pensiones hay que enumerar las principales características que lo definen y por ende hacen posible los efectos positivos que directa e indirectamente se reciben con su implementación y desarrollo.
1. El trabajador es dueño de su fondo a través de una cuenta individual creada a su nombre, donde se depositan sus aportes, los de su empleador y a donde van las ganancias por la inversión de sus ahorros previsionales.

2. El fondo es administrado por empresas especializadas denominadas AFP, que operan en un ámbito de competencia y eficiencia en el manejo de estos recursos.

3. Con esta modalidad de ahorro los trabajadores tienen acceso a mayores niveles de rentabilidad, con la inversión del fondo por parte de las AFP.

4. Las AFP contratan un seguro para financiar las pensiones de invalidez y de sobrevivencia que requieran sus afiliados.

5. El patrimonio del fondo de pensiones es separado del patrimonio de la AFP, lo que garantiza la seguridad de los recursos y como consecuencia menores riesgos para el fondo administrado.

6. El trabajador tiene la libertad de elegir cuál administradora le manejará su fondo y podrá escoger la modalidad de pensión que desee. El afiliado podrá cambiar de Administradora de Fondo de Pensiones (AFP) hasta una (1) vez por año si no está de acuerdo con la forma en que le manejan su fondo.

7. Las AFP operan en un ámbito de competencia por la libre elección del trabajador y la mayor transparencia e información oportuna. El afiliado recibirá información regular de su fondo de pensiones. En el caso dominicano su AFP le remitirá un reporte sobre el estado de su fondo cada seis meses.

8. Los trabajadores o sus empleadores podrán hacer aportes adicionales, para incrementar el fondo de pensiones y posibilitar que al momento del retiro el afiliado reciba una mayor pensión por vejez, por lo que una mejor pensión estará asimismo en función de un mayor esfuerzo de ahorro.

9. El Estado asume el rol de regulador y fiscalizador. Provee mayor transparencia en el manejo de los fondos y dispone de permanente supervisión, control y fiscalización. En este sentido juega un papel primordial el ente regulador especializado, la Superintendencia de Pensiones, cuyas acciones estarán orientadas a la protección integral y el bienestar de los trabajadores afiliados, velar por la solvencia, transparencia y competencia, a fin de garantizar el buen funcionamiento de las AFP y los demás entes que intervienen en el sistema.

10. El Estado Dominicano y el Fondo de Solidaridad Social garantizan una pensión mínima para aquellos trabajadores que habiendo hecho el esfuerzo del ahorro en base a ciertos requisitos establecidos, no logren acumular un fondo de pensiones suficiente.


De acuerdo con la Ley 87-01, el sistema está basado en el modelo de cuentas personales de ahorro para el retiro con administración a través de estas instituciones especializadas llamadas AFP, que podrán ser de capital privado, público o mixto. La población ha sido clasificada en tres (3) grupos o segmentos, que son

1. Régimen Subsidiado, financiado por el Estado y que provee pensiones mínimas asistenciales.
2. Régimen Contributivo-Subsidiado, al que pertenecen los profesionales independientes y los trabajadores por cuenta propia, que proveerá un subsidio estatal para aquellos trabajadores que sin tener el aporte solidario de un empleador, no logre los recursos suficientes para percibir una pensión mínima.
3. Régimen Contributivo, al que pertenecen los trabajadores asalariados y sus patronos. Será financiados en un 70% por el empleador y un 30% por el trabajador. Los trabajadores asalariados del sector privado deberán de manera obligatoria elegir una AFP para que le maneje su fondo de pensiones. Los trabajadores asalariados del sector público tendrán la opción de renunciar a su actual régimen pensional y afiliarse a una AFP para que le maneje su cuenta individual de ahorro previsional.

Las AFP tendrán a su cargo la administración del sistema de pensiones para el Régimen Contributivo, de trabajadores asalariados, y el Contributivo-Subsidiado, de los independientes.

El Régimen Contributivo entrará en vigencia a partir de Febrero del próximo año y se dispondrá de un período de noventa 90 días para que los trabajadores asalariados escojan y se afilien a una de las AFP y comenzarán de inmediato a hacer los aportes a sus cuentas individuales.

El financiamiento se inicia con un aporte total sobre el salario cotizable equivalente a un 7% para el primer año, donde cada mes el trabajador aportará el 1.98% de su salario y la empresa el 5.02%. Para el segundo año el aporte total será de 7.5% de la nómina, distribuido en la misma proporción entre trabajador y empresa. En el tercer año se incrementará a 8% y en el cuarto año a 9%. En el en el 5to año se pagará un 10%, y a partir de ese momento el trabajador aportará mensualmente el 2.88% y su empleador el 7.12%.

Este aporte, equivalente al 10% del salario, quedará distribuido de la manera siguiente:
 

8% a la cuenta personal del trabajador

1% para cubrir el seguro de invalidez y sobrevivencia

0.4% para el fondo de solidaridad

0.5% comisión por administración de la AFP

0.1% para cubrir las operaciones de la Superintendencia de Pensiones

Impacto de la Reforma Previsional.

Actualmente en nuestro existen diferentes esquemas y regímenes de pensión, los cuales, por demás, se encuentran dispersos. Estas diversas modalidades de protección y la población protegida por los mismos, quedan garantizados en el nuevo sistema de pensiones y podrán de acuerdo con las regulaciones y reglamentaciones vigentes ser manejados por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Tenemos los siguientes:

1) Planes de Pensiones Específicos, creados al amparo de leyes que incorporan instituciones sin fines de lucro como son las Leyes 520 del 1920 y la 772 de 1978.
2) Planes de Pensiones Especiales, que corresponden a planes complementarios sectoriales, como son los de los trabajadores hoteleros, portuarios, de la construcción, chóferes, de la industria metalmecánica y minera y otros planes similares.
3) Planes de Pensiones Corporativos, que corresponden a aquellos de empresas de derecho privado o público sin personalidad jurídica propia.

Están además los trabajadores afiliados al Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS), de administración pública, que protege de manera exclusiva a los trabajadores del sector privado. Estos trabajadores del IDSS que sean menores de 45 años se deberán afiliar a una AFP y recibirán un bono de reconocimiento por los aportes hechos hasta ese momento al seguro social.

La finalidad primordial del sistema previsional es otorgar pensiones adecuadas a los trabajadores afiliados en base a la acumulación de fondos por las inversiones que hacen las AFP que los administran. Adicionalmente y como consecuencia de este ahorro regular, obligatorio y restringido, además de permitir una mejoría en la calidad de vida de los trabajadores retirados, en los países que han hecho reforma con ahorro y capitalización individual se destacan otros efectos importantes para la economía.

El Sector Laboral
Con la entrada en vigencia del nuevo sistema de pensiones, en primer lugar de los trabajadores asalariados, habrá un efecto favorable a la estabilidad laboral, producto de una mayor seguridad y protección, lo que tendrá a su vez un efecto positivo en la productividad de las empresas y necesariamente tenderá a generar un incremento salarial en aquellos individuos cada vez más productivos. La experiencia internacional demuestra que en sentido general los trabajadores han incrementado su período de actividad al relacionar su ahorro en las AFP con la pensión que recibirán en el futuro.

Este sistema crea una nueva industria y por tanto surgen nuevas requerimientos de recursos humanos calificados especializados en estas áreas, a través del empleo directo de personal por parte de las nuevas empresas administradoras de fondos de pensiones (AFP). Se estima que en promedio para la etapa del arranque en la afiliación cada una de estas empresas dispondrán de un staff de cerca de 1000 personas y personal externo como promotores de 1,500 a 2,000. En los meses de menor actividad se podría producir una reducción en el personal externo de un 50%, sin embargo el número igualmente sigue siendo significativo.

Asimismo, las instituciones educativas deberán adecuar sus programas de estudio tomando en cuenta el surgimiento de estas necesidades de recursos humanos.

En sentido general, la reforma de pensiones y en general de la seguridad social, adecuadamente establecida deberá tender a reducir las actividades informales, ya que la fuerza laboral demandará por sí misma la protección que el sistema provee y obligará a formalizar aquellas unidades productivas informales.

Sistema Financiero
La acumulación de recursos que se logra a través del ahorro por los fondos de pensiones, necesariamente deberá producir un aceleramiento de la Tasa de Ahorro Nacional y esta disponibilidad de recursos tendrá un efecto de reducción sobre la tasa de interés.

Los resultados obtenidos por la experiencia de otras economías son muy buenos y han tenido un impacto favorable en las mismas. Sin embargo debemos considerar que se requiere el establecimiento de políticas de inversión de los fondos de pensiones adecuadas y que les permitan a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) obtener mejores resultados y promover a su vez el desarrollo del mercado de capitales. Estos propósitos se lograrán con políticas de apoyo al desarrollo del mercado de capitales, por una parte y con una adecuada seguridad y rentabilidad de las inversiones evitando el destino de dichos recursos para fines puramente de fomento. La inversión de los ahorros previsionales debe hacerse en base a adecuados criterios de rentabilidad y seguridad. Hecho de esta manera, el ahorro generado por los fondos de pensiones garantiza el desarrollo de aquellas actividades y proyectos que desde el punto de vista de la inversión tengan una buena calificación, por su rendimiento y seguridad.

Otros aspectos a considerar en cuanto a las inversiones es la adecuada diversificación, que se presenten holguras que no obliguen a invertir en ciertos instrumentos por falta de alternativas, evitar sobre todo la concentración de inversión en instrumentos del Estado.

Los fondos de pensiones al ser inversionistas institucionales de largo plazo, provocarán el surgimiento de nuevos instrumentos, nuevos agentes. Tendrá efecto en el desarrollo de la industria calificadora de riesgo y de la industria aseguradora.

El aumento del ahorro interno presionará el desarrollo del mercado de capitales por la necesidad de colocación de estos recursos que cada mes serán ahorrados de manera obligatoria y restringida pues se irán acumulando ya que sólo serán retirados al momento que el trabajador llegue a la jubilación. Se requerirá la integración cada día de más empresas y personas en las actividades financieras inyectándole mayor dinámica. Esta dinámica demandará la emisión de instrumentos financieros de largo plazo que todavía no existen en nuestro mercado.

El desarrollo de un mercado de capitales en nuestro país demanda una serie de condiciones:
Estabilidad macroeconómica.
Adecuado y sólido marco legal, con reglas de juego claramente definidas para los participantes.
Marco institucional adecuado, conformada con las instituciones requeridas y operando.
Estructura fiscal adecuada que no penalice, sino que incentive las actividades financieras y la generación de ganancia de capital.
Reglas y prácticas contables claras, lógicas y con estándares reconocidos y probados internacionalmente.

El país cuenta prácticamente con las condiciones básicas para el desarrollo de un mercado de valores, producto de la situación general que ha prevalecido en los últimos años para nuestra economía, como son estabilidad macroeconómica, adecuados niveles de reservas internacionales, bajos niveles de inflación, estabilidad cambiaria, tasas de interés liberalizadas, y estabilidad política. Lo hemos logrado y debemos mantenerlo.

Sector Inmobiliario
Inversión en infraestructura comercial y de vivienda y desarrollo de un mercado de hipotecas.
Los fondos de pensiones por las características de servicios que prestan constituyen una importante alternativa de financiamiento de proyectos a largo plazo. En especial serán una importante fuente para financiar proyectos del sector inmobiliario, como son las viviendas, contribuyendo así a disminuir el déficit habitacional mejorando la calidad de vida de las personas, así como a favor del desarrollo de infraestructura especializada para nuevas empresas industriales y de servicios, acorde a los más modernos y exigentes requerimientos de calidad y confort.

Conclusiones
En resumen, el desarrollo de los fondos de pensiones:
Mejorará la calidad de vida de los trabajadores;
Mayor estabilidad laboral, al trabajador percibir mayor seguridad y protección:
Tenderá en el mediano plazo a disminuir la informalidad y la tasa de desempleo;
Mejores y más seguras pensiones al momento del retiro;
Liquidez bancaria estable;
Reducción de la tasa de interés;
Financiamiento a largo plazo y creación de mercado de hipotecas;
Desarrollo del mercado de capitales en profundidad, liquidez y competencia, con la creación de nuevos instrumentos de inversión.
Mayor ahorro interno;
Incremento de la productividad;
Crecimiento de la inversión privada
Mayor pago de impuestos producto de una mayor actividad económica privada.
Estabilidad económica y mejor distribución de la riqueza.

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